Fobia escolar en niños

Fobia escolar en niños asesor mental

¡¡Oh No!! Otra vez clase… ¡No quiero ir! … ¿Qué hacer si tu hijo dice eso?

“El miedo no es más que la punta del iceberg”.

Martica es una niña de 9 años bajita, de cabello rizado y ojos aceituna. Es alegre, juguetona, sonríe y disfruta de la vida como muchas pequeñas de su edad. Sin embargo, un día como cualquier otro, ella no quiere ir al colegio. Sus padres se preocupan, pero aun así y con esfuerzo, logran que vaya a clase.

Al transcurrir los días Martica cambia su semblante. Su sonrisa desaparece, deja de ser la niña activa y saltarina. Su rostro se transformó y hasta su mirada perdió el brillo que la acompañaba. Sus notas bajaban y cada vez era más difícil lograr que se despertara temprano para ir al colegio.

Cierta mañana, Martica despierta con una grave crisis. Siente palpitaciones agudas, dolor de cabeza y nauseas, empieza a llorar y esta vez sí logra quedarse en casa disfrutando de largas horas de televisión o ahora el nuevo modelo de entretenimiento: internet.

Ustedes pensarán cual es la razón por la cual Martica cambió radicalmente su forma de ser y ese es el tema que se va a tratar: La Fobia Escolar.

Podría decirse que la fobia escolar es la incapacidad que tiene el niño o niña de ir al colegio producto de un miedo irracional, conductas o relaciones en el ámbito escolar. Muchas veces este fenómeno es confundido por el Trastorno de Ansiedad por separación, no obstante no todo niño que falta al colegio sufre esta patología y suele haber convergencia.

En muchas ocasiones, la causa de este tipo de ansiedad es producto de alguna mala relación con un docente, compañero o situación a la que se haya expuesto el niño o la niña y que no logró superarla emocionalmente. Se estima que el rechazo escolar se produce entre el 0.4 y el 1.5  % de la población en general, pero es interesante ver como algunos estudios señalan que hasta un 69%  de los sujetos a los que se ha indicado atención clínica producto de una fobia infantil. (tomado de http://www.psicopedagogia.com/fobia-escolar).

¿Qué hacer si notan alguno de estos cambios en sus hijos?

  1. Evitar que el niño se quede en casa. Los padres deben ir a las instituciones educativas e investigar la causa principal del problema para darle solución de raíz. Hacer que el niño no vaya al colegio hace que este síndrome se prolongue innecesariamente.
  2. Conversar con el niño. A veces los chicos dicen mucho más de lo que los padres escuchan. Así que si notan estos comportamientos, el dialogo también debe hacer parte de tratamiento para brindar confianza al niño y su relación con sus padres.
  3. Ir al psico orientador: Una buena herramienta que tienen las instituciones educativas que debe utilizarse. El trabajo conjunto hace que la fobia desaparezca rápidamente.
  4. Fármacos. Aunque parezca poco ético, o genere polémicas, en algunas ocasiones es necesario un ansiolítico en las primeras fases de la fobia para que la persona disminuya los síntomas biológicos y entre en un estado más relajado. Ojo, que es sólo para situaciones especiales.

Así que, mis estimados lectores, mucha atención a sus hijos y a cómo se comportan, ellos guardan mucho en sus jóvenes y pequeñas mentes donde el miedo es sólo la punta del iceberg o de una situación en la que ellos piden ayuda a gritos.

Corolario:

Después de un debido tratamiento, de entender la razón de su problema (pelea con una amiga) y de un trabajo conjunto de padres, docentes y psico orientadores, Martica volvió a retomar su antigua forma de ser, sus notas subieron, sus síntomas desparecieron y volvió a ser la niña juguetona, feliz y cándida que todos aman.

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